| Primer artículo
de la serie "Introducción a la Simulación
Sistémica".
Publicado en la revista "Learning Review", No 22, enero, febrero
y marzo de 2008
El Aprendizaje Basado en la Experiencia
Es una realidad que en nuestra sociedad es necesario adquirir
en poco tiempo ciertas competencias acordes a la alta exigencia
competitiva de las empresas y las condiciones cambiantes del contexto
en el cual se desenvuelven. Por ello, promover habilidades relacionadas
con la resolución de problemas, el aprendizaje autónomo
y la capacidad para tomar decisiones, autodirigir sus acciones
y analizar su impacto, toma un alto valor.
Para el logro de estas competencias, las teorías pedagógicas
concuerdan en que el aprendizaje experiencial es una herramienta
muy útil, especialmente en la formación en el trabajo,
donde es importante adquirir conocimiento con eficacia y en
corto tiempo.
El aprendizaje basado en la experiencia, experiencial, fáctico, “learning
by doing” o “hands-on learning” está enmarcado en lo que
generalmente llamamos aprendizaje activo. El mismo, supone animar
a las personas a descubrir por sí mismas los principios
de funcionamiento de los sistemas, procesos, etc. a través
de la experimentación y la exploración.
Básicamente consiste en un proceso de aprendizaje en el
cual las personas (individualmente o en grupo) realizan determinadas
acciones y observan los efectos. Luego, los analizan para entender
el impacto de sus actos en ese contexto particular y evalúan
si en otros escenarios o situaciones se podrían producir
los mismos resultados. De esta manera, pueden inferir los principios
que produjeron esos resultados y anticipar los efectos de sus acciones
futuras.
Este tipo de formación promueve una construcción
del conocimiento profunda y aumenta la comprensión y la
eficacia y eficiencia en la puesta en práctica de las competencias
aprendidas. Ello se vincula con el aumento de la motivación
y la mejora en el uso de las estrategias de aprendizaje, ya que
la persona se siente más involucrada en la elaboración
del conocimiento.
Además, la evidencia indica que el aprendizaje experiencial
incrementa las expectativas de logro y la confianza en las propias
habilidades, ayuda a integrar conocimientos entre sí y con
experiencias y conocimientos anteriores y promueve la adquisición
de mayor cantidad de conocimiento, más profundamente y a
más largo plazo.
Ausubel y Bruner, entre otros autores, propusieron que el aprendizaje
más adecuado no es aquel donde lo que debe ser aprendido
se presenta en su forma final, sino aquel en que debe ser descubierto
por el que aprende, quien ocupa un rol más activo que en
los enfoques tradicionales.
De hecho, Bruner propone que el aprendizaje es un proceso activo
donde la actividad de procesamiento de la información implica
que el que aprende debe construir y reorganizar el conocimiento
en su estructura cognitiva por medio de los diferentes niveles
de representación. Esto significa que aprende cuando transforma
la información según las reglas con las que se representa
su propia experiencia. De allí la importancia del aprendizaje
experiencial.
¿Cómo se lleva a la práctica
el aprendizaje experiencial?
A grandes rasgos, existen dos vías: la práctica
de campo en situaciones reales o la práctica en situaciones
simuladas.
La práctica en situaciones reales tiene
la ventaja de dotar de total realismo al aprendizaje.
Sin embargo, al planificar una actividad de este tipo nos encontramos
con ciertas limitaciones. Por una parte, los errores cometidos
por el que aprende pueden afectar adversamente (en cuanto a calidad
de producto, productividad, costos, etc.) al proceso en el cual
actúa. Por otra, el aprendizaje se restringe a las situaciones
admitidas en el proceso real, y por ello el conocimiento adquirido
queda limitado. Además, la cantidad de situaciones que se
pueden experimentar es pequeña, pues una vez realizada determinada
acción es muy difícil, o imposible, retornar el sistema
al estado anterior para experimentar con acciones diferentes.
Las simulaciones permiten aprender a través
del descubrimiento personal y la exploración en un medio
artificial similar a la realidad.
De esta forma, se pueden desarrollar y evaluar aquellos tipos
de competencias que son mejor aprendidas a través de la
experimentación o de la puesta en práctica, como
por ejemplo habilidades técnicas, interpersonales y de trabajo
en equipo, de gestión de sistemas complejos (empresariales,
económicos, industriales, logísticos, ecológicos,
sociales, etc.), para afrontar situaciones impredecibles, etc.
Pero también pueden tener desventajas. Por una parte, se
trabaja en situaciones imaginarias, y se requiere un diseño
muy cuidadoso para dotarlas del mayor realismo posible. Por otra,
el desarrollo de los recursos necesarios para algunos tipos de
simulaciones puede ser complejo y costoso.
Hay varios tipos de simulaciones aplicables al aprendizaje experiencial.
Entre ellas, las sistémicas han demostrado ser muy eficaces,
porque permiten:
- Actuar del mismo modo que en la realidad.
- Vincular
más fácilmente otras experiencias
con el nuevo conocimiento.
- Elaborar núcleos
complejos de conocimiento con mayor facilidad, profundidad y
retención.
- Dar lugar a diferentes estilos
de aprendizaje.
- Cometer errores sin provocar daños
y aprender a evitarlos y manejar sus consecuencias.
- Conocer
las variables que influyen en el funcionamiento del sistema
simulado y sus interrelaciones.
Además, el uso de la computadora en las simulaciones sistémicas
posibilita:
- Efectuar en forma fácil y rápida
procesos que en la realidad pueden ser muy complejos.
- Presentar
los resultados de diversas formas: textos, imágenes, sonido,
vídeo, etc.
- Obtener los resultados rápidamente,
lo cual facilita la percepción de las relaciones causa-efecto.
- Ensayar en poco tiempo una amplia variedad de situaciones.
- Facilitar el trabajo en equipo y la construcción
de comunidades de aprendizaje, pues un entorno adecuado permite
mantener una comunicación muy activa con los compañeros
sin limitaciones de tiempo o lugar.
- Tener fácilmente
al alcance una amplia variedad de fuentes de información,
en diferentes formatos.
- Contar con soporte y asesoría
durante la simulación
sin interferir con ella.
- Observar el funcionamiento
del sistema paso a paso, para comprender mejor su funcionamiento.
En conclusión el aprendizaje basado en la experiencia es
muy valioso porque permite:
- Vincular el objeto de aprendizaje con la realidad
y la experiencia previa, lo cual aumenta su significatividad
y retención.
- Trabajar en situaciones
de intensa cooperación
o colaboración.
- Adquirir habilidades de resolución
de problemas, pensamiento lateral y trabajo en equipo.
- Dar
un enfoque integrador a los conocimientos a incorporar .
La virtud de las simulaciones es que permiten superar las limitaciones
de la práctica en situaciones reales, especialmente en lo
relativo a amplitud y profundidad del aprendizaje y a efecto adverso
de los errores.
Por lo tanto, el aprendizaje experiencial y las simulaciones son
herramientas muy útiles para abordar situaciones de aprendizaje
en las cuales necesitamos la formación de personas con habilidades
y competencias sumamente necesarias en la realidad .
En próximos artículos veremos qué tipos de
simulaciones existen, cómo organizar el desarrollo de una
simulación y cómo construir un simulador.
Autores:
Raúl Santamarina
Ingeniero (UBA), consultor de empresas en gestión
y cambio organizacional, con larga experiencia en capacitación
aplicada al desarrollo estratégico de las organizaciones.
Director de Distance Educational Network.
Presidente de Distance Educational Network Argentina (Instituto
Argentino de Técnicas Empresariales).
Laura Llull
Licenciada en Ciencias de la Educación (UCA). Gerente de Gestión
del Aprendizaje de Distance Educational Network.
© Copyright Distance Educational Network,
2008
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